viernes, agosto 04, 2006

Pócima para un enfermo de amor

Me gustaría escucharte, comprender y compartir. Compartir una vivencia es darse y es mucho más valioso que cualquier consejo. Esa comprensión, la capacidad para ponerse en el lugar del otro y el consuelo, siempre alivia.

El enamoramiento tiene algo de no fiable, de engañoso, de fuegos artificiales, mientras que el amor es pura verdad. El amor es como una noche estrellada: silenciosa y serena.

Hay personas que se enamoran fácilmente, pero nunca llegan a amar. Para amar hay que salir de uno mismo, conocer y querer a un otro real, cargado de virtudes y de defectos.

Dejarse llevar por la tristeza es abandonar la esperanza.

La esperanza es para mí aquello que viene a socorrerme cuando percibo con toda crudeza lo dura que es la vida. Todo sucede para mejor, cada fracaso, cada crisis es una oportunidad para el crecimiento personal.

A veces ocurre que no hay luna, que la noche es muy oscura, que nunca amanece... Pero no es así, nunca es tan oscuro como justo antes del amanecer... y siempre amanece.

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