Estoy un tanto desanimada por los jarros de agua fría que recibo últimamente. Me entristece que parejas a quien quiero rompan su relación y me está costando asimilar que no se puede hacer nada, que son los únicos que pueden decidir sobre sus vidas y que el resto de la familia somos meros espectadores. Imagino la situación de los hijos, que debe ser muy difícil para ellos querer recibir y entregar por igual el cariño a los progenitores, acostumbrarse a que a partir de ahora uno de los dos no estará de continuo alrededor pendiente de ellos. Me está tocando vivirlo muy de cerca pero comprendo que cada cual debe hacer su camino y respetarlo. Solo espero que el tiempo pase pronto para que se lleve tanta melancolía, tanto desamor y desaliento.
2 comentarios:
Un fuerte abrazo...ya sabes, desde las Tierras del Sur!! Por cierto, te compró las gafas nuevas?
Para a quien se le rompió el amor, le recomiendo un libro: "Todo no terminó" de Silvia Salinas.
Y el cuento que da inicio a su obra: "El amor y su isla" de Jorge Bucay.
Un abrazo.
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