jueves, julio 16, 2009

Touchee

Como otras muchas veces he tenido que cambiar el coche de donde lo tenía aparcado. Lo he llevado al parque cercano, aunque no debería tampoco dejarlo allí.
De repente caminando de vuelta al trabajo escucho unos lamentos que me han dejado marcada para el resto del día. Un hombre joven, sobre los 30 años, bien vestido, caminaba hablando a voces por el móvil y llorando como un niño decía: "como me haces esto? me quiero morir!, me quiero morir! "
No puedo dejar de pensar en lo que le habrá podido pasar. Algo supongo que ha dejado al descubierto sus más intimos pensamientos , alma y corazón. Daba igual que estuviera en la calle, sus gritos provenían de un fondo penoso, triste, desconcertarte e incontrolable.
No es la primera vez que veo personas desconocidas sufriendo ante hechos que no alcanzo, pero en estas situaciones verdaderamente no se qué hacer, me gustaría acercarme pero igual sería una molestia o una intromisión, tampoco están pidiendo ayuda, simplemente explotan al mundo alguna desgracia repentina y como digo, me ha impresionado.

1 comentario:

Marisé dijo...

Opino lo mismo que tú. Es muy duro ver sufrir a alguien y no poder ayudar, sea por el motivo que sea...