martes, junio 27, 2006

No debo esperar nada

Estamos abocados a no coincidir ni por lugar ni por trabajo ni por circunstancias que nos rodean. No quiero pensar a corto plazo ni si quiera qué pasará, vivir el día es insuficiente pero es la realidad en la que estoy inmersa y en la que tengo que dejarme llevar.

Intento constantemente agarrarme a LA PALABRA: desapego. Necesariamente tiene que ser así, sino no podría vivir en calma. No debo esperar nada salvo amistad que deseo sea buena y verdadera. No debería pensar más por mi bien, en lo único cierto… que cuando él rehaga su vida yo habré deshecho la mía.

El mundo no se acaba y hay gente con verdaderos problemas que merecen nuestra atención.

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