viernes, julio 14, 2006

Regalos inesperados

A veces te encuentras regalos inesperados. Por unos días la vida me ha regalado el hacer posible este blog, gracias a ti Juan… y acordándome de lo que me dijiste cuando te pregunté que porque escribías en un blog, me gustó tu respuesta: "Esto es como un mensaje en una botella". Además de hacerme sentir afortunada y agradecida por ello, me has regalado tu forma de ver la vida.

Creo que me quedan muchas cosas por aprender, por ejemplo que mi existencia no es un calendario.

Aquí vierto mis esperanzas, sentimientos, sueños y miserias durante días muy intensos de mi vida. Le tengo cariño a esto, porque es una herramienta personal y un puente hacia gente que ya forma parte de mi vida de una forma real, a veces cercana y otras no tanto.

Por una vez tengo que dejar de nadar hacia la orilla. Me apetece dejarme arrastrar por la corriente durante un tiempo. Tiempo valioso que un día me dirá si esto fue el comienzo o el fin de una amistad.

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