martes, septiembre 26, 2006

Otoño

Donde comienzan a caer las hojas pero brilla el sol …en Madrid con el otoño recién nacido escapo a un nuevo día con los ojos cerrados, recibiendo la luz del sol, respiro cierto aire de melancolía que siempre me acompaña. Es mi ser, es mi estar, siempre con la mas íntima tristeza escucho los sonidos de un tango, un fado, una luna en cuarto menguante me alumbra. Esa música de fondo que no es gris, es azul profundo del todo sereno.

Caminando a solas, floto sobre las hojas multicolores que descansan bajo mis pies, mis frías y delgadas manos guardan en los bolsillos un trocito de calor prendido. Me abrigo con los pensamientos que envuelven mi espalda. Inesperada y deliciosamente cae la lluvia oportuna sobre mi rostro. El olor a tierra mojada y lavanda impregna todo. Me muerdo los labios: ¡espérame corazón no vueles, déjame una razón! …camino templadamente.

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